
Mis queridos Refugiados aquí está la Revista que fue Presentada en papel el día 27 de julio de 2010, la transformé a formato digital y le agregué un pequeño anexo para que vean algunas fotografías tomadas por Marianela Vera.

El objetivo es sumar a los artistas y creadores al movimiento por la bicicleta, aportar con un espacio de visibilidad no tradicional, invitar a la reflexión de la ciudad que queremos desde el arte.

Con mucha alegría compartimos este nuevo logro: CONTENIDO DIGITAL, nuestra revista de Enero tiene mas de 5.000 lecturas. Es algo que va más allá de un diseño, es la ENORME CALIDAD DEL CONTENIDO, que mes a mes ha ido progresando gracias a todos los refugiados. Hoy, dejo el CONTENIDO DIGITAL DE MARZO, para seguir en este camino juntos. Muchas gracias a los autores y a quienes nos leen, si alguno de ustedes quiere llevar la revista a sus paginas personales.
Realizando uno de los ensayos de la cofradía de Baile Chino[1] en nuestra escuela, trataba de ejemplificar la importancia de los vestigios del Cerro Mercacha a mis vasallos alumnos. Primero les intenté describir que existen en su cima muros o pircas inmensas y restos de construcciones de más de 500 años. Después les traté de relatar la última de las batallas entre Pedro de Valdivia y el cacique Michimalonco justo en el costado norte del cerro, terrenos en los que la propia escuela El Sauce se erige. Nada de eso les llamó la atención como cuando les dije, que las ruinas del Mercacha eran algo así como el Machu Picchu del valle del Aconcagua.
Al principio yo mismo dudé de la comparación y a punto estuve de borrar mis palabras. Pero a esta altura he pensado la idea bastante y guardando lo que llaman proporciones, puedo decir que la apreciación algo de verdadera tiene.
Varios estudios avalan esta postura. Los señores Coros, por ejemplo, ya bastante han dicho acerca de la presencia Inca en este valle, descubriendo al menos un par de sitios como tambos y aguadas. Ellos mismos proponen que Michimalonco se fortificó en la zona del Mercacha.
Por Juan Bragassi H.
En el marco de la muestra colectiva independiente denominada “Por amor al arte”, realizada en la galería comercial Freire de la histórica ciudad de Quillota, encontramos una interesante muestra de figuras en greda de variadas dimensiones, realizadas por el artesano y escultor autodidacta “Chucho” Pérez.
Nacido en Petorca, al poco tiempo se traslada junto su familia a Quillota, demostrando desde niño una inquietud por las artes plásticas, sin embargo, la vida lo obligó a postergar el cultivo de su talento, desempeñándose en variados oficios relacionados preferentemente con el ámbito agrícola. Ya en su juventud, por motivos laborales se traslada a distintos lugares del país y el extranjero. Es en Argentina donde Chucho Pérez comienza a explotar su veta artística.
De vuelta en Chile, vive por un período breve en la tradicional Pomaire, lugar donde poco a poco por la calidad su trabajo y personalidad fue ganándose el cariño y reconocimiento de dicha comunidad.

Cabe preguntarse: ¿ qué es SalamagA ? y la respuesta está en el portal del sitio web (1) “ Un espacio para músicos, bailarines, poetas, pintores, fotógrafos, artistas plásticos ... un espacio para creadores en general y divulgadores de la cultura ” .
Sin embargo, esta suerte de definición es más que una dirección, es toda una aventura por descubrir ... toda una experiencia necesaria de vivenciar y compartir ...
Puerto Montt, extrañamente o quizás no tan extrañamente a reunido seres muy peculiares, seres que SOMOS DE OTRO MUNDO, me refiero a "Los Actores" y "Las Actrices". Digo que es extraño, ya que, esta ciudad no reune las condiciones típicas para que esta situación se de (no hay universidades que impartan teatro como tal, por lo menos ya no, no hay espacios para el desarrollo del arte teatral, ni mucho menos público adicto al teatro.
Por Juan Bragassi H.
“La escultura es mi esposa y la pintura mi amante” Así titulaba a comienzos de los 70´s un interesante reportaje referido al multifacético artista plástico Praxíteles Vásquez, hoy injustamente olvidado como tantos otros que con su labor han contribuido al desarrollo de nuestra cultura local y nacional.
Mi primer acercamiento a la figura de este pintor, escultor y muralista sucedió hace ya varios años, cuando en una visita a una junta de vecinos del cerro La Loma de la ciudad de Valparaíso conocí accidentalmente a su hija, quien en su hogar poseía una abundante colección de sus trabajos así como artículos de prensa, uno de los cuales me fue obsequiado, bajo el compromiso de contribuir - en cuanto pudiese hacerlo -, a recate de la vida de este artista y su obra. Hoy cumplo con mi deuda de años.