
Pablo de Rokha ( 1894-1968).
La belleza como condición necesaria del mal.
Pablo de Rokha, seudónimo de Carlos Díaz Loyola, nació en Licantén, localidad de la VII región, un 17 de octubre de 1894 y se suicidó en Santiago, el 10 de diciembre de 1968, después de una vida turbulenta y trágica como su propia obra.
Sus primeros años transcurrieron, en su mayor parte, en la zona central, donde acompañó a su padre, José Ignacio Díaz, en variados y esporádicos trabajos, entre otros, administrador de fundos o jefe de aduanas y de límites cordilleranos. De esta manera se forjó el poeta que produjo una de las obras más rupturistas y polémicas de las vanguardias latinoamericanas de comienzos del siglo XX.
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emoria Chilena, una página de la Biblioteca Nacional, donde está toda la vida y obra de este autor chileno, tan olvidado por nosotros.
Aquí un fragmento de su poema dedicado a las comidas de nuestro país.
"Epopeya de las comidas y las bebidas de Chile". (1949).
"Hermoso como vacuno joven es el canto de las ranas guisadas de entre perdices,
la alta manta doñiguana es más preciosa que la pierna de la señora más preciosa, lo más precioso que existe,
para embarcarse en un curanto bien servido,
el camarón del Huasco es rico, chorreando vino y sentimiento, como el choro de miel que se cosecha entre mujeres, entre cochayuyos de oceanía, entre laureles y vihuelas de Talcahuano por el jugo de limón otoñal de los siglos,
o como la olorosa empanada colchagüina, que agranda de caldo la garganta y clama, de horno, flloreciendo los rodeos flor de durazno.
Y, ¿ qué me dicen ustedes de un costillar de chancho con ajo, picantísimo, asado en asador de maqui, en junio, a las riberas del peumo o la patagua o el boldo que resumen la atmósfera dramática del atardecer lluvioso de Quirihue o de Cauquenes,
o de la guañaca en caldo de ganso, completamente talquino o licantenino de parentela ?,
no, la codorniz asada a la parrilla se come, lo mismo que se oye "el Martirio", en las laderas aconcagüinas, y la lisa frita en el Maule, en el que el pejerrey salta a la paila sagrada de gozo, completamente rico del río, enriquecido en la lancha maulina, mientras las niñas Carreño, como sufriendo, le hacen empeño a lo "humano" y a lo "divino", en la gran antigüedad familiar vihuela".
Solo esta pequeña parte para ir conociendo a uno de nuestros poetas, que ya muchos hemos olvidado. Claro que este poema es para "abrir el apetito" ... en la lectura o del otro.