


Debemos recordar que en octubre de 1901 llegaba a Chillán el P. Juan Martín.
El 12 de Diciembre de 1910 se coloca la primera piedra, en honor a la Virgen del Carmen.
Solo en dos años y medio duro la construcción de la iglesia y parte del onvento.
El hermano Rufo fue el Arquitecto y Director de la obra. El hermano Estanislao el inspirador genial.
Los cementerios laicos son una resultante de una lucha de poderes que se vió concretada en la práctica, 35 años antes de la constitución del 25; la separación de la Iglesia y el Estado llegaba a su último día de matrimonio, y le costaría la vida al recordado presidente José Manuel Balmaceda; y no es que no existieran los cementerios antes del 1890, sino que la Iglesia los consideraba no sacros.
Historia hay por montones y la memoria no escrita nos puede contar novedosos cuentos de insepultos e iglesias hediondas por los entierros en época de verano, la insalubridad llegaba a su término y la modernidad también entraba en el plano de la sacralidad. En Chillán, pasaba lo mismo, el Cementerio de los Disidentes al oriente del ahora Hospital Clínico era el espacio de descanso de los no católicos; judíos, protestantes y ateos, los cristianos católicos seguían sepultándose en los cementerios parroquiales y en sus mismos templos, jerarquizados por su cuna, obvio, entre más plumas, más cerca del altar. Desde esa época nuestro Cementerio Municipal abrió sus puertas, se elimina el antiguo cementerio “mal llamado Alemán” de un plumazo, se trasladan lápidas y tumbas al nuevo, claro que se les olvidan los esqueletos, que hasta mediados de los 80, seguían descubriéndose, pero había que quedar calladitos porque las nuevas constructoras no les convenía que se hablara de este tema.
Eran las once teinta minutos de la noche del 24 de enero de 1939 y la tierra empezó a sacudirse fuertemente en Chillán; destruyendo, desolando y el angel de la muerte nos acompañó esa noche entrando a la fuerza en nuestros hogares, arrebatándonos a nuestros hijos, hermanos y padres.
Un homenaje en la conmemoración en los 71 años de esa noche de terror que marcó a nuestras familias con ese sello "indeleble" del dolor. (Chillán Antiguo, Máximo Beltrán 2010)
La editorial de la Revista Zig – Zag del año 1939, en sus páginas escribía: copio textual estas palabras que nos dan un paseo por la historia de la ciudad y su constantes aciertos en su reconstrucción
POR QUINTA VEZ, CHILLÁN RENACERÁ FORTALECIDA DE SUS ESCOMBROS
Ninguna ciudad chilena y pocas en el mundo tienen una historia tan atormentada, tan acometida por la adversidad, como Chillán, que, como un acero puro y como los corazones de los mártires, ha templado su carácter y purificado su espíritu en el crisol del sufrimiento. Ha resurgido cada vez más grande y próspera de sus cenizas, y estamos ciertos de que esta tradición heroica no se interrumpirá ahora, pues cuenta con la energía indomable de sus hijos, la cooperación eficaz de los chilenos y la simpatía de América.
¿Como nos denominamos los habitantes de esta ciudad?
¿Chillanejos o Chillanenses?
Cuando llego otra alternativa de periódico a Chillán (específicamente La Crónica), enpezaron en su medio a denominarnos "chillanenses"; temas quizá ya resuelto por la tradición o los embelecos que la memoria tiene. pero parece que no era asi; ya a principios del s. XX, el el periódico de Chillán La Discusión ya se habia entablado toda una seguidilla de "cartas al director" de grueso calibre y de la más varíada intelectualidad de la época. Y ahora ya empezabamos a llevar el famoso temita a nuestros cafés y conversaciones de pasillo a modo de sondeo entable esta pregunta y las conversaciones en torno al tema fueron las siguientes (Grupo Chillán Antiguo / Máximo Beltrán)
Estas palabras, una de las más bellas que he leido sobre un discurso fúnebre, las comparto con Ustedes, espero que sientan el eco de aquellas voces que nos enrostran aún hoy en día nuestra incapacidad de revisar nuestra historia personal con nuestros héores. Cuando se cruza al lindero de lo desconocido y el alma silente sigue su camino, os que quedan despiden a los suyos. Leed estas palabras con respeto y le aseguro que existirá "un antes y un desoués" ; sobre todo que nunca han sido editadas en libro de estudio escolar alguno, solo pertenece a los "curiosos que fisgoneamos profundo en el paraje no visto que se encuentra ante todos nosotros. A las 12 y media del día 24 de octubre de 1842 se apaga en Lima la gloriosa vida de Bernardo O´Higgins, que consagró íntegramente al servicio de Chile y de América, siendo sepultados sus restos con los honores militares correspondientes a su rango. Un mes después, el 26 de noviembre, en la iglesia limeña de San Agustín se celebran una solemne honras fúnebres, a las que asisten el vicepresidente del Consejo de gobierno y el cuerpo diplomático , cubierto por las banderas de Chile, Perú y Argentina.



Sin animo de herir sentimientos “chauvinistas” existen varias vertientes que se disputan este nacimiento. Por convicción siempre se ha aceptado la de Chillan (actual Chillán Viejo) por ser un hito importante para la comuna. Tampoco pretendo insultar la historia, pero pongamos oídos a la otra historia, la intra-historia; aquella que no se escribió sino se transmitió de palabra, con todos los errores que con lleva la tradición oral, sin embargo aquella se podría considerar la verdadera, ya que no sufre transformaciones de intereses, aquella nos habla de serias dudas si realmente Bernardo O´Higgins nació en Chillán.
Naci en la ciudad minera y puerto pesquero de lebu hace más de cuatro décadas; mi formación de afectos y anclajes espirituales me fueron dando forma; mis retornos esporádicos fueron hablando del rescate de aquellos lugares ignotos que nunca se transforman, pero si envejecen, aqui no llega la maquinaria a demoler lo viejo; aqui lo viejo se hace más viejo...
Han pasado más de cuatro décadas en que lloré con la cara apoyada al vidrio trasero, sin que nadie lo notara; hoy he vuelto y abrazo el viento y llegan a mi las voces guardadas en los árboles, y he empezado a desempolvar muchos recuerdos, imagenes que llegan, papeles, fotos, olores; ordenar el rompecabezas que tan fácilmente un día desordenaron.
Son las imagenes del álbum donde quedé ese dia cuando había que partir.
Al volver tenía mucho miedo de no encontrarme con mis imagenes, mis olores; de ese reconocerse en los detalles que la memoria conserva y caminar silencioso para no ahuyentar ningun fantasma.pero ahí estaba todo...
Sigo a pie por las calles de mi pueblo, esquivando charcos y pozos repletos de historia; un viento frío trata de besarme con su olor a muerte pero solo logra despeinarme.
Un nuevo trabajo de Walter E. Foral Liebsch, en acceso bajo el link www.chile-marxistas-bastardos.blogspot.com.
El desenmascarar la verdadera identidad de esta ideologia demoniaca, siniestra, que ha recorrido el mundo llevandose a decenas de millones de seres, y ante los cuales, los seguidores contemporaneos, no tienen asco ni vergüenza.
Un complot internacional que hoy va de la mano de la tertuleada "Globalizacion", de la Nueva Sociedad Mundial, judeo-masonica.
Para sus victimas jamas ha habido justicia, ni penas de carcel, ni indemnizaciones, ni siquiera espacios de opinion donde relatar estos bestiales hechos. Ellos han sido aplastados por la propaganda marxista de la mano de la ONU, UE, Amnistia Internacional, ... para solo mencionar a los progenitores del descalabro mundial.
Que les sea de provecho.
WALTER EDUARDO FORAL LIEBSCH
Chileno, 44 años, Tecnico Agropecuario, en Austria desde 1995
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