Desde la comuna de Diego de Almagro, en la Región de Atacama, Carlos nos muestra su arte en su blog y afirma que en este acto creativo es un reflejo del sentido de la vida de un pueblo. Artesano hace 12 años, confecciona relojes a gusto del cliente, fabulosas mesas de madera con incrustaciones de piedras del desierto, adornos de cobre y carretas en miniatura que el llama “carretas abandonadas”, en honor al humilde minero del norte, quien la utiliza como medio de transporte.
Su artesanía fue seleccionada para ser exhibida en el mes del Patrimonio Cultural (mayo de 2009) en la localidad, en la Biblioteca Pública en la ciudad nortina de El Salvador y, a nivel internacional, en México, Canadá y Estados Unidos.
Hay figuras de todos los tamaños y formas, y los precios son al alcance de cualquier bolsillo: entre $10.000 y los $60.000